La detección temprana mejora significativamente el pronóstico. Por ejemplo, en el caso del cáncer de mama, la tasa de curación puede alcanzar hasta el 95% si se detecta en etapas iniciales.
La quimioterapia, combinada con otros tratamientos como cirugía o radioterapia, puede ser altamente efectiva para controlar o eliminar el cáncer en muchos casos.